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Profesor en Ciencias Políticas

domingo, 5 de febrero de 2012

Hace 51 años advertía Eisenhower sobre peligro de un gobierno secreto y antidemocrático en Estados Unidos


El 17 de enero de 1961 el entonces presidente de los Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, hizo un discurso que ha quedado grabado en las memorias de los estadounidenses.

En su discurso “Farewell Adress” (Discurso de Despedida, del 17 de enero de 1961), el Presidente norteamericano Eisenhower advertía a todos sus compatriotas sobre el peligro latente, constante y real de que tenebrosos poderes al interior del mismo país, provenientes de los sectores oligárquicos y otros clanes financieros ligados al complejo militaro-industrial usurpen el poder democrático y constituyan un gobierno secreto [en los EEUU], manipulando así, como si se tratase de un títere al gobierno de turno elegido por el pueblo.

Reproducimos a continuación una parte de su texto y más abajo mostramos un video documental de los archivos que ha sido conservado de su histórico discurso.

Eisenhower “Farewell Adress”

«Los responsables del gobierno, tenemos que estar atentos a la adquisición de una influencia ilegítima, que sea o no proyectada por el complejo militaro-industrial. El riesgo de poder desarrollar o utilizar un poder usurpado existe y persistirá.
Jamás debemos permitir que el peso de esta amenaza nos impida o nos arrebate nuestras libertades y procesos democráticos.
Nada debe considerarse como absolutamente ganado. Sólo una vigilancia y una consciencia ciudadana pueden garantizar el equilibrio entre la influencia (lobby) de la gigantesca maquinaria industrial y militar de defensa que hemos desarrollado y nuestros métodos y objetivos pacíficos, de tal forma que la seguridad y la libertad puedan desarrollarse harmoniosamente.»
( Fuente: Red Voltaire

viernes, 3 de febrero de 2012

Norberto Galasso: que es profundizar?



-Teniendo en cuenta estos ocho años de gobierno, que pasaron diez años de ese 19 y 20 de diciembre ¿Qué es profundizar hoy? ¿Qué seria para usted? ¿hacia dónde hay que profundizar? ¿Cuál es el rol de los movimientos sociales, del movimiento obrero y ese piberío?

Yo recuerdo siempre una cosa que dijo Manuel Ugarte con respecto a no sé qué proceso revolucionario que se había iniciado en América Latina, dijo, nada es más peligroso que una revolución a medias. Porque cuando uno entra a hacer cambios los privilegiados observan claramente que los cambios los sufren y entonces empiezan ya a alertarse de que los cambios no sigan y empiezan a conspirar, a visitar embajadas, a co-aliarse y a tratar de hacer campañas periodísticas y todo esto no. Lo peor en estos casos es hacer la plancha porque se ha logrado lo que se ha logrado decimos bueno, dejémoslo acá, yo creo que hay que profundizar y Cristina, por lo menos, dice lo mismo, que hay que profundizar.

Depende, por supuesto, de la correlación de fuerzas pero una de las medidas primeras que se toma es tratar de empezar a controlar la cuestión de la fuga de divisas. Esto tendría una solución más completa si nosotros tuviéramos fuerza y ganas de nacionalizar el comercio exterior. De modificar el sistema financiero para poner en caja a todas estos que todavía apelan a esas leyes en ese sentido. Ahí está también la Ley sobre la Extranjerización de las Tierras que también es otro fenómeno. Hay fenómenos que son muy difíciles de resolver. El aparato productivo está muy extranjerizado en la Argentina. Ustedes deben acordarse de que hubo momentos en que empresas tradicionales de la Argentina como Terrabusi, Canale, Ginebra Bolls, eran compradas así nomás, fácilmente. Aparecían empresas y grandes monopolios internacionales. Eso no se puede resolver así nomás.

Lo que sí creo que en todas estas medidas económicas que se puedan tomar hasta podrían nacionalizarse los depósitos bancarios que después de todo lo hizo Perón en su momento y tampoco hubo ni golpe de estado, hubo intentos conspirativos, bueno, que fueron sofocados. Es decir que la planificación de que el movimiento financiero le haga algo al gobierno. Pero todo esto está ligado también a una política en la cual el gobierno va teniendo dificultades porque ha caído como un paracaidista en la casa de gobierno, entonces hay que crear cuadro políticos, hay que capacitar cuadro políticos, no es suficiente un triunfo electoral, no es suficiente el triunfo de todos los días y para eso se necesita que en los distintos Ministerios y reparticiones haya cuadros capaces, eficientes que estén interiorizados de un proyecto claramente.

Y hay que también incentivar la movilización porque hay medidas, recuperar la minería por ejemplo, romper el contrato con la Barrick Gold, o recuperar el petróleo no se puede hacer con la gente en la casa mirando por televisión. Hay que hacerlos con un gobierno que demuestre que tiene una capacidad de convocatoria suficiente para tomar esa medida. Creo que estamos en presencia de una figura excepcional desde el punto de vista político como es la Presidente, desde el punto de vista ideológico político. (...) Sabemos que hay tipos capaces como Eric Calcagno por ejemplo, como Taiana como tantos otros que pueden aportar cosas. Ahora lo que no podemos prever es también los efectos que pueda tener la crisis mundial sobre la argentina, porque esta crisis mundial es muy fuerte, esto de los indignados que van a echar gritos y piedras contra Wall Street o el estado de Grecia que va a quedar en estado lamentable y la situación de España. Todo esto no sabemos en qué medida va a influir en la demanda de nuestros productos y esto también habrá que manejarlo.

Evidentemente lo que hay que tener en cuenta es que hemos salido de una situación agonizante, a un país con grandes perspectivas en una América Latina que es donde más ha cambiado todo en poco tiempo, en 10 años, en 1999 que llega Chávez al poder en 12 años, la mayor parte de los gobiernos son gobiernos populares con una conciencia latinoamericanista, saben que no pueden salir solos del problema sino que tiene que unirse y eso también es otra sorpresa porque los que hablábamos de la unidad de América Latina hace 40 años lo decíamos como una expresión de deseos. Uno decía: estratégicamente el socialismo nacional, la unidad latinoamericana, pero en la política concreta ahora nos encontramos con que la unidad latinoamericana, el proyecto del Banco del Sur ya está empezando a convertirse en una realidad.(...)

-Dos preguntas cortas y ácidas para terminar ¿Qué siente cuando lo ve a Roberto Dromi pidiendo la estatización de YPF?

Bueno Dromi ha estado siempre al servicio de los intereses que en ese momento coyuntural a él le interesan más, él ha sido durante mucho tiempo, como es un tipo muy capaz, ha intervenido en juicios administrativos durante mucho tiempo, fue la figura clave en ese momento, después paso a seguir al menemismo, después él una vez en una reunión de menemismo hubo alguien que tenía un grabador y grabaron donde el dijo “la Argentina está a-rro-di-lla-da, estamos arrodillados ante las grandes potencias” y ahora tendrá algún interés particular que lo lleva a tener que tomar esta posición, no me imagino cual será pero bueno. Yo no confío en los travestidos de la política Argentina, como no confío tampoco en los viejos peronistas que me dan un abrazo y me dicen “sí, porque yo estuve siempre en la lucha” y a lo mejor voto todas las leyes de Menem y resulta que ahora tiene un cuadrito de una foto que una vez le sacaron en la CGT de los Argentinos, donde aparecía como una de las figuritas y estuvo un poquito de tiempo y después se fue. Uno desconfía de todo eso.

Norberto Galasso.Noviembre de 2011.Fragmentos de un reportaje (Frente Transversal Nacional y Popular)http://www.frentetransversal.org.ar/spip.php?article8466

lunes, 30 de enero de 2012

Mensaje de Juan Domingo Perón a los Pueblos y Gobiernos del Mundo – Madrid 1972


Hace casi 30 años, cuando aún no se había iniciado el proceso de descolonización contemporáneo, anunciamos la Tercera Posición en defensa de la soberanía y autodeterminación de las pequeñas naciones, frente a los bloques en que se dividieron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.

Hoy, cuando aquellas pequeñas naciones han crecido en número y constituyen el gigantesco y multitudinario Tercer Mundo, un peligro mayor –que afecta a toda la humanidad y pone en peligro su misma supervivencia- nos obliga a plantear la cuestión en nuevos términos, que van más allá de lo estrictamente político, que superan las divisiones partidarias o ideológicas, y entran en la esfera de las relaciones de la humanidad con la naturaleza.

Creemos que ha llegado la hora en que todos los pueblos y gobiernos del mundo cobren conciencia de la marcha suicida que la humanidad ha emprendido a través de la contaminación del medio ambiente y la biosfera, la dilapidación de los recursos naturales, el crecimiento sin freno de la población y la sobreestimación de la tecnología, y de la necesidad de invertir de inmediato la dirección de esa marcha, a través de una acción mancomunada internacional.

La concientización debe originarse en los hombres de ciencia, pero sólo puede transformarse en la acción necesaria a través de los dirigentes políticos. Por eso abordo el tema como dirigente político, con la autoridad que me da el haber sido el precursor de la posición actual del Tercer Mundo y con el aval que me dan las últimas investigaciones de los científicos en la materia.

El ser humano ya no puede ser concebido independientemente del medio que él mismo ha creado. Ya es una poderosa fuerza biológica, y si continúa destruyendo los recursos vitales que le brinda la Tierra, sólo puede esperar verdaderas catástrofes sociales para las próximas décadas.

La humanidad esta cambiando las condiciones de vida con tal rapidez que no llega a adaptarse a las nuevas condiciones. Su acción va más rápido que su captación de la realidad y el hombre no ha llegado a comprender, entre otras cosas, que los recursos vitales para él y sus descendientes derivan de la naturaleza y no de su poder mental . De este modo, a diario, su vida se transforma en una interminable cadena de contradicciones.

En el último siglo ha saqueado continentes enteros, y le ha bastado un par de décadas para convertir ríos y mares en basurales, y el aire de las grandes ciudades en un gas tóxico y espeso. Inventó el automóvil para facilitar su traslado, pero ahora ha erigido una civilización del automóvil, que se asienta sobre un cúmulo de problemas de circulación, urbanización, seguridad y contaminación en las ciudades, y que agrava las consecuencias de la vida sedentaria.

Las mal llamadas "sociedades de consumo" son, en realidad, sistemas sociales de despilfarro masivo, basados en el gasto porque el gasto produce lucro. Se despilfarra mediante la producción de bienes innecesarios o superfluos y, entre estos, a los que deberían ser de consumo duradero, con toda intención se les asigna corta vida porque la renovación produce utilidades. Se gastan millones en inversiones para cambiar el aspecto de los artículos, pero no para reemplazar los bienes dañinos para la salud humana, y hasta se apela a nuevos procedimientos tóxicos para satisfacer la vanidad humana. Como ejemplo bastan los autos actuales que debieran haber sido reemplazados por otros con motores eléctricos, o el tóxico plomo que se agrega a las naftas simplemente para aumentar el pique de los mismos.

No menos grave resulta el hecho de que los sistemas sociales de despilfarro de los países tecnológicamente más avanzados funcionan mediante el consumo de ingentes recursos naturales aportados por el Tercer Mundo. De este modo el problema de las relaciones dentro de la humanidad es paradójicamente doble: algunas clases sociales –las de los países de baja tecnología en particular- sufren los efectos del hambre, del analfabetismo y las enfermedades, pero al mismo tiempo las clases sociales y los países que asientan su exceso de consumo en el sufrimiento de los primeros, tampoco están racionalmente alimentados, ni gozan de una auténtica cultura o de una vida espiritual o físicamente sana. Se debaten en medio de la ansiedad y del tedio y los vicios que produce el ocio mal empleado.

Lo peor es que, debido a la existencia de poderosos intereses creados o por la falsa creencia generalizada de que los recursos naturales vitales para el hombre son inagotables, este estado de cosas tiende a agravarse. Mientras un fantasma –el hambre- recorre el mundo devorando 55 millones de vidas humanas cada 20 meses, afectando hasta a países que ayer fueron graneros del mundo y amenazando expandirse de modo fulmíneo en las próximas décadas, en los centros de más alta tecnología se anuncia, entre otras maravillas, que pronto la ropa se cortará con rayos láser y que las amas de casa harán sus compras desde sus hogares por televisión y las pagarán mediante sistemas electrónicos. La separación dentro de la humanidad se está agudizando de modo tan visible que parece que estuviera constituida por más de una especie.

El ser humano, cegado por el espejismo de la tecnología, ha olvidado las verdades que están en la base de su existencia. Y así, mientras llega a la Luna gracias a la cibernética, la nueva metalurgia, combustibles poderosos, la electrónica y una serie de conocimientos teóricos fabulosos, mata el oxígeno que respira, el agua que bebe y el suelo que le da de comer, y eleva la temperatura permanente del medio ambiente sin medir sus consecuencias biológicas. Ya en el colmo de su insensatez, mata al mar que podía servirle de última base de sustentación.

En el curso del último siglo el ser humano ha exterminado cerca de doscientas especies animales terrestres. Ahora ha pasado a liquidar las especies marinas. Aparte de los efectos de la pesca excesiva, amplias zonas de los océanos, especialmente costeras, ya han sido convertidas en cementerios de peces y crustáceos, tanto por los desperdicios arrojados como por el petróleo involuntariamente derramado. Sólo el petróleo liberado por los buques cisterna hundidos ha matado en la última década cerca de 600.000 millones de peces. Sin embargo seguimos arrojando al mar más desechos que nunca, perforamos miles de pozos petrolíferos en el mar o sus costas y ampliamos al infinito el tonelaje de los petroleros sin tomar medidas de protección de la fauna y la flora marinas.

La creciente toxicidad del aire de las grandes ciudades es bien conocida, aunque muy poco se ha hecho para disminuirla. En cambio, todavía ni siquiera existe un conocimiento mundialmente difundido acerca del problema planteado por el despilfarro de agua dulce, tanto para el consumo humano como para la agricultura. La liquidación de aguas profundas ya ha convertido en desiertos extensas zonas otrora fértiles del globo, y los ríos han pasado a ser gigantescos desagües cloacales más que fuentes de agua potable o vías de comunicación. Al mismo tiempo, la erosión provocada por el cultivo irracional o por la supresión de la vegetación natural se ha convertido en un problema mundial, y se pretende reemplazar con productos químicos el ciclo biológico del suelo, uno de los más complejos de la naturaleza. Para colmo, muchas fuentes naturales han sido contaminadas; las reservas de agua dulce están pésimamente repartidas por el planeta, y cuando nos quedaría como último recurso la desalinización del mar nos enteramos que una empresa de este tipo, de dimensión universal, exigiría una infraestructura que la humanidad no está en condiciones de financiar y armar en este momento.

Por otra parte, a pesar de la llamada revolución verde, el Tercer Mundo todavía no ha alcanzado a producir la cantidad de alimentos que consume, y para llegar a su autoabastecimiento necesita un desarrollo industrial, reformas estructurales y la vigencia de una justicia social que todavía esta lejos de alcanzar. Para colmo, el desarrollo de la producción de alimentos sustitutivos está frenada por la insuficiencia financiera y las dificultades técnicas.

Por supuesto todos estos desatinos culminan con una tan desenfrenada como irracional carrera armamentista que le cuesta a la humanidad 200.000 millones de dólares anuales.

A este maremagno de problemas creados artificialmente se suma el crecimiento explosivo de la humanidad. El número de seres humanos que puebla el planeta se ha duplicado en el último siglo y volverá a duplicarse para fines del actual o comienzos del próximo, de continuar la actual "ratio" de crecimiento. De seguir por este camino, en el año 2500 cada ser humano dispondrá de un solo metro cuadrado sobre el planeta. Esta visión global está lejana en el tiempo, pero no difiere mucho de la que ya corresponde a las grandes urbes, y no debe olvidarse que dentro de veinte años más de la mitad de la humanidad vivirá en ciudades grandes y medianas.

Es indudable, pues, que la humanidad necesita tener una política demográfica. La cuestión es que aún poniéndola en práctica, ya con el retardo con que comenzaremos, no producirá sus efectos antes de fin de la década en materia educativa, y antes del fin de siglo en materia ocupacional. Y que además una política demográfica no produce los efectos deseados si no va acompañada de una política económica y social correspondiente. De todos modos, mantener el actual ritmo de crecimiento de la población humana es tan suicida como mantener el despilfarro de los recursos naturales en los centros altamente industrializados donde rige la economía de mercado, o en aquellos países que han copiado sus modelos de desarrollo. Lo que no debe aceptarse es que la política demográfica esté basada en la acción de píldoras que ponen en peligro la salud de quienes la toman o de sus descendientes.

Si se observan en su conjunto los problemas que se nos plantean y que hemos enumerado comprobaremos que provienen tanto de la codicia y la imprevisión humanas, como de las características de algunos sistemas sociales, del abuso de la tecnología, del desconocimiento de las relaciones biológicas y de la progresión natural del crecimiento de la población humana. Esta heterogeneidad de causas debe dar lugar a una heterogeneidad de respuestas, aunque en última instancia tengan como denominador común la utilización de la inteligencia humana. A la irracionalidad del suicidio colectivo debemos responder con la racionalidad del deseo de supervivencia.

Para poner freno e invertir esta marcha hacia el desastre es menester aceptar algunas premisas:

Son necesarias y urgentes: una revolución mental en los hombres, especialmente en los dirigentes de los países más altamente industrializados; una modificación de las estructuras sociales y productivas en todo el mundo, en particular en los países de alta tecnología donde rige la economía de mercado, y el surgimiento de una convivencia biológica dentro de la humanidad y entre la humanidad y el resto de la naturaleza;
Esa revolución mental implica comprender que el hombre no puede reemplazar a la naturaleza en el mantenimiento de una adecuado ciclo biológico general; que la tecnología es un arma de doble filo; que el llamado progreso debe tener un límite y que incluso habrá que renunciar a algunas de las comodidades que nos ha brindado la civilización; que la naturaleza debe ser restaurada en todo lo posible, que los recursos naturales resultan agotables y por lo tanto deben ser cuidados y racionalmente utilizados por el hombre; que el crecimiento de la población debe ser planificado sin preconceptos de ninguna naturaleza, que por el momento más importante que planificar el crecimiento de la población es aumentar la producción y mejorar la distribución de alimentos y la difusión de servicios sociales como la educación y la salud pública, y que la educación y el sano esparcimiento deberán reemplazar el papel que los bienes y servicios superfluos juegan actualmente en la vida del hombre;
Cada nación tiene derecho al uso soberano de sus recursos naturales. Pero, al mismo tiempo, cada gobierno tiene la obligación de exigir a sus ciudadanos el cuidado y utilización racional de los mismos. El derecho a la subsistencia individual impone el deber hacia la supervivencia colectiva, ya se trate de ciudadanos o pueblos;
La modificación de las estructuras sociales y productivas en el mundo implica que el lucro y el despilfarro no pueden seguir siendo el motor básico de sociedad alguna, y que la justicia social debe erigirse en la base de todo sistema, no sólo para beneficio directo de los hombres sino para aumentar la producción de alimentos y bienes necesarios; consecuentemente, las prioridades de producción de bienes y servicios deben ser alteradas en mayor o menor grado según el país de que se tratare. En otras palabras: necesitamos nuevos modelos de producción, consumo, organización y desarrollo tecnológico que, al mismo tiempo que den prioridad a la satisfacción de las necesidades esenciales del ser humano, racionen el consumo de recursos naturales y disminuyan al mínimo posible la contaminación ambiental;
Necesitamos un hombre mentalmente nuevo en un mundo físicamente nuevo. No se puede construir una nueva sociedad basada en el pleno desarrollo de la personalidad humana en un mundo viciado por la contaminación del ambiente, exhausto por el hambre y la sed y enloquecido por el ruido y el hacinamiento. Debemos transformar a las ciudades cárceles del presentes en las ciudades jardines del futuro;
El crecimiento de la población debe ser planificado, en lo posible de inmediato, pero a través de métodos que no perjudiquen la salud humana, según las condiciones particulares de cada país (esto no rige para Argentina, por ejemplo) y en el marco de políticas económicas y sociales globalmente racionales;
La lucha contra la contaminación del ambiente y de la biosfera, contra el despilfarro de los recursos naturales, el ruido y el hacinamiento de las ciudades y el crecimiento explosivo de la población del planeta, debe iniciarse ya a nivel municipal, nacional e internacional. Estos problemas, en el orden internacional, deben pasar a la agenda de las negociaciones entre las grandes potencias y a la vida permanente de las Naciones Unidas con carácter de primera prioridad. Este, en su conjunto, no es un problema más de la humanidad, es el problema;
Todos estos problemas están ligados de manera indisoluble con el de la justicia social, el de la soberanía política y la independencia económica del Tercer Mundo, y la distensión y la cooperación internacionales;
Muchos de estos problemas deberán ser encarados por encima de las diferencias ideológicas que separan a los individuos dentro de sus sociedades o a los Estados dentro de la comunidad internacional.

Finalmente deseo hacer algunas consideraciones para nuestros países del Tercer Mundo:

1. debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales que los buscan para alimentar un tipo absurdo de industrialización y desarrollo en los centros de alta tecnología donde rige la economía de mercado. Ya no puede producirse un aumento en gran escala de la producción alimenticia del Tercer Mundo sin un desarrollo paralelo de las industrias correspondientes. Por eso cada gramo de materia prima que se dejan arrebatar hoy los países del Tercer Mundo equivale a kilos de alimentos que dejarán de producir mañana;

2. de nada vale que evitemos el éxodo de nuestros recursos naturales si seguimos aferrados a métodos de desarrollo, preconizados por esos mismos monopolios, que significan la negación de un uso racional de aquellos recursos;

3. en defensa de sus intereses, los países deben propender a las integraciones regionales y a la acción solidaria;

4. no debe olvidarse que el problema básico de la mayor parte de los países del Tercer Mundo es la ausencia de una auténtica justicia social y de participación popular en la conducción de los asuntos públicos. Sin justicia social el Tercer Mundo no estará en condiciones de enfrentar las angustiosamente difíciles décadas que se avecinan.

La humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sí misma. En esta tarea gigantesca nadie puede quedarse con los brazos cruzados. Por eso convoco a todos los pueblos y gobiernos del mundo a una acción solidaria.

JUAN DOMINGO PERON

21 de Febrero de 1972 – Madrid

martes, 24 de enero de 2012

Protocolo de la Minería del Oro

AHORA EMPIEZAN A SALIR VOCES DICIENDO QUE EL USO DEL CIANURO EN LAS EXPLOTACIONES MEGAMINERAS ES INOCUO...ENTONCES COMO SE ENTIENDE QUE EXISTA UNA ORGANIZACION AL AMPARO DE LAS NACIONES UNIDAS, QUE ELABORE DOCUMENTOS CON LAS PRECAUCIONES DE TODO TIPO, DESDE AMBIENTALES Y DE SEGURIDAD PARA LOS TRABAJADORES?

ESTE ES SOLO UNO DE LOS DOCUMENTOS, QUIEN DESEE MAS INFORMACIÓN, LA PUEDE OBTENER Y DESCARGAR EN ESPAÑOL DE ESTE SITIO: http://www.cyanidecode.org/index_sp.php

jueves, 19 de enero de 2012

CELAC: ¿Estarán las derechas a la altura?

El lunes 9 de Enero se reunió en Santiago de Chile la troika que se acordó en el cónclave constitutivo de la CELAC – Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. Se trató de la reunión de cancilleres de Chile, Cuba y Venezuela en que se definió la agenda 2012 del organismo.

Va tomando forma de este modo, en términos de funcionamiento permanente, el organismo continental y caribeño que excluye a Estados Unidos y Canadá. Participan del mismo todos los países de América Latina y Caribe. Todos, menos Puerto Rico por ser estado asociado a Estados Unidos.

Fue un extraordinario logro diplomático y estratégico de los pueblos que Martí llamaba Nuestra América. En él tuvo un rol protagónico el presidente bolivariano Hugo Chávez. Pero, ¿por qué participaron todos?

Está claro que para Hugo Chávez es una aspiración permanente unir al continente. Esa aspiración es compartida por los países del ALBA. Hay gobiernos como el argentino, el uruguayo, el brasileño y muchos otros para los que la integración latinoamericana está permanentemente presentes en su ideario. No sorprende para nada que ellos estén.

Pero no estuvieron sólo ellos. En el continente no todos los gobiernos piensan igual. Lejos de eso.

Estuvieron países, representados por gobiernos, que trabajan (suplican) cotidianamente firmar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. O que los tienen. Estuvieron en la presentación de la CELAC gobiernos que están en las antípodas de Chávez, gobiernos a los que no les interesa ni un poquito la unidad latinoamericana, ¿Por qué estuvieron?

Estuvieron porque les conviene.

Les conviene por muchos motivos, entre otros, porque era muy difícil argumentar la ausencia como gobierno ante sus propios pueblos. Les conviene por marketing hacia adentro. Pero también estuvieron porque les conviene a sus países.

Un caso ilustrativo de este tipo de razonamiento es el del presidente colombiano Juan Manuel Santos. Habiendo sido ministro del anterior presidente, Álvaro Uribe, Santos condujo un viraje político que llevó a una distensión de las relaciones con Venezuela. Gestionó las negociaciones nuestro ex presidente Néstor Kirchner. El razonamiento de Santos fue muy práctico: la economía colombiana se resentía fuertemente si dejaba de comerciar con Venezuela.

El caso de México, también con un gobierno de derecha, con un TLC (Tratado de Libre Comercio) con Estados Unidos, es demostrativo. Explícitamente México ha planteado la necesidad de un mayor acercamiento a América Latina, perplejo por no poder resolver las crisis que le llegan desde el norte, en forma de restricciones económicas, condicionantes políticos y violencia.

Seguramente esta es la lógica que ha inducido muchas presencias en la CELAC.

Una de las especulaciones fue –y sigue siendo- hasta qué punto puede la CELAC reemplazar a la OEA. Los países del ALBA y aquellos con gobiernos más compenetrados del ideario de unidad de Nuestra América postulan una CELAC fuerte que avance todo y lo más posible. Los países con gobiernos de derecha, tienen una posición menos decidida. Hay presiones muy fuertes de Estados Unidos que algunos gobiernos no pueden soportar. Pero tampoco pueden dejar de estar.

Esta tensión se hizo visible cuando se discutió si se podía votar o no en la CELAC. Finalmente se fijó momentáneamente que las decisiones se tomarán por consenso. Se notó también en la elección de las próximas sedes de las cumbres que mantendrán equilibrio entre gobiernos de derecha y progresistas: Chile, Cuba, Costa Rica.

Es un proceso que recién empieza y plantea muchos retos.

A las derechas les plantea un desafío que si no novedoso, aparece como más evidente.

Las derechas contaron para la acción política interna en nuestro continente con la mano imperial que actuaba de asistente de su praxis. Cuando no pudieron controlar los gobiernos con los votos, recurrieron a los golpes de estado o incluso a las invasiones. El último caso, el derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya con complicidad de sectores de la administración estadounidense. Pero no sólo eso, las agresiones sistemáticas a cada uno de los países del ALBA y a los gobiernos que pretenden autonomía incluyendo Brasil y Argentina, fortaleciendo los grupos opositores. En fin, situaciones bien conocidas de prácticas imperiales en las que las oligarquías locales, las derechas locales, son los socios de la embajada yanqui.

Aparece claramente visible el siguiente dilema: si las derechas, y los gobiernos de derecha, siguen el “caminito yanqui” (seguidismo político, apertura económica, tratados de inversiones, tribunales en Washington que diriman los conflictos, con suerte TLC), si siguen ese camino, van al desastre. Estados Unidos no es una esperanza para la economía de ningún país. Sí lo es Asia, los BRICS, América Latina.

Esta ambigüedad es una oportunidad muy interesante. Porque muestra que el camino ideal de las derechas es un fracaso. Seguramente habrá quien diga que eso estuvo claro siempre. Lo que no era tan claro era que la opción por la “locomotora económica yanqui” implicara quedarse estancado sin combustible en medio del camino.

¿Dónde está la ambigüedad? Las derechas necesitan a Estados Unidos para hacer política interna, pero si aceptan este “internacionalismo” están condenadas a darle la peor opción a su país.

Este dilema trae por contraste evocaciones de la discusión sobre el internacionalismo que se le presentó a la izquierda en la previa de la primera guerra mundial y donde fue protagónica Rosa Luxemburgo. La izquierda, internacionalista, la que pregonaba la unidad de los obreros del mundo, según sostenía el grupo de Rosa, no podía participar de las guerras que suponían enfrentar obreros alemanes con obreros franceses por conflictos de sus burguesías.

Otros sectores de la izquierda pensaban lo contrario, la izquierda no podía abandonar a sus connacionales, a su patria cuando ella más los necesitaba. Esta discusión hizo estallar la izquierda alemana, para cuya parte mayoritaria primó la lógica de la nación sobre la lógica de la clase.

Las naciones se impusieron a la clase.

La contracara de este dilema es el que se le presenta hoy a las derechas latinoamericanas. Si apelan al cipayismo de ofrecerse al servicio colonial los resultados los pondrán en problemas, si no lo hacen, no podrán apelar a que “la embajada” les solucione la política interna. Con el agravante que el imperio al que ellos aspiran a representar sólo tiene bombas para ofrecer.

En esta ambigüedad (en sentido dialéctico de W. Benjamin) hay una de las claves para el fortalecimiento de la CELAC. Como se ve en los hechos, los más preclaros líderes de la región han percibido que hay que avanzar sobre las derechas para que decidan apostar a la región.

Carlos Almenara. Presidente EDE Mendoza en Nuevo Encuentro

jueves, 12 de enero de 2012

La Segunda Independencia de Nuestra América...


Recientemente, y durante la conferencia que dió lugar al nacimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),el presidente de Uruguay, "Pepe" Mujica ponderó el acontecimiento, como un paso hacia lo que denominó la “segunda independencia” del continente...

Ciertamente que no es la primera, y seguramente no será la última vez, que tal término- independencia- se utilice...si nos remontamos en el tiempo en el campo de la historia de las ideas, ella nos remite a la Ilustración y la modernidad, la liberación de estructuras sociales... en el caso americano la ruptura del coloniaje...es al amparo de estos conceptos que tienen lugar la Independencia de los Estados Unidos en 1776 y la Revolución Francesa en 1789.

Las luchas por la independencia en América Latina, están conectadas ideológicamente a esos conceptos de la ilustración: libertad, democracia, igualdad, fraternidad, educación,...metas que se alcanzarían con la "libertad de la patria" en un sentido continental...con el fin de la dominación española...

Si solamente tomamos como dato como concluyeron los días de nuestros libertadores, ello nos puede dar una idea sobre el alcance de los objetivos que se plantearon y tras los cuales nuestra Patria Grande fue generosamente regada con la sangre de los americanos: Bolívar, San Martín, Artigas,O’Higgins, mueren en el exilio... Sucre es asesinado; Miranda muere preso en Cádiz, Moreno envenenado, posteriormente Rosas en Argentina también muere en el exilio...Dorrego es fusilado... Manuel Belgrano muere en la pobreza... Y tantos otros que a lo largo de estos doscientos años sufrieron destinos similares...Como procesos liberadores abortados con la implicancia directa o indirecta de EEUU.

Las ideas de rescate de una real emancipación que englobara lo cultural, social y político fueron claramente proclamadas por José Martí,en su obra "Nuestra América", en la cual le da forma definitiva e instaura el emblema de la Segunda Independencia, encarnándola de allí en mas en el pensamiento latinoamericano, decía alli Martí: “De la tiranía de España supo salvarse la América española; y ahora, después de ver con ojos judiciales los antecedentes,causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia” Corría el año 1891...ya nuestro continente desgajado con fronteras artificiales en multiples repúblicas, y bajo nuevos "tutelajes" y esquemas de dominación que le harían decir a Martí: "...la independencia de Latinoamérica, en los alrededores de 1890, ya no está amenazada por las metrópolis ibéricas, que son potencias en el ocaso, sino por la rivalidad de las nuevas potencias europeas y sobre todo por la descollante potencia Americana: Los Estados Unidos de América..."

El Bicentenario de nuestras independencias, encuentra a nuestros pueblos, retomando nuevamente esas banderas, que en estos dos siglos, tantos líderes y procesos las levantaron y fueron acalladas...parte de la trágica historia de nuestra Patria Grande...

Hoy y desde hace unos años, nuevos vientos de libertad recorren nuestra geografía, y al decir de Eduardo Galeano: "...los indignados comienzan a ocupar el lugar de los indignos...". El entierro del Alca, la consolidación del Mercosur, el nacimiento del ALBA, luego de UNASUR y ahora la conformación de CELAC, son jalones que van marcando ese camino...de la fortaleza y decisión de nuestros pueblos dependerá que los ecos de las voces de nuestros libertadores, retumben, se hagan carne y unan en un solo y contundente grito de libertad...

Manuel Anido

LIBRO "NUESTRA AMÉRICA" DE JOSÉ MARTÍ (PARA LEER ON LINE O DESCARGAR)



VIDEO CON EL DISCURSO DEL PRESIDENTE DE URUGUAY "PEPE" MUJICA EN LA CONFERENCIA DE CELAC